Mario Almela (México, D. F., 1940). Su inclinación por el paisaje y la pintura al aire libre se hizo evidente desde los siete años, cuando pintaba acuarelas en días de campo acompañando a José Bardasano, Armando García Núñez, Ignacio Rosas y otros pintores de aquella época. Con una clara vocación por las artes, a la edad de doce años ingresó en la academia de pintura del maestro Bardasano, donde perfeccionó su destreza en el dibujo. Tres años después dejó los estudios formales para depurar su técnica de manera independiente y recibió las enseñanzas de su padre, Pablo Almela, quien restauraba cuadros antiguos, oficio que Almela aprendió a la par de la pintura.
A los veinte años realizó su primera exposición individual. Desde entonces ha recorrido la vastedad del paisaje mexicano, cuyas costas, selvas, valles y montañas ha plasmado en sus lienzos. Experimentado alpinista, ha pintado nuestros volcanes desde todos sus rincones, y su obra dedicada a este tema es una valiosa fuente documental. En 1997 se publicó el libro Mario Almela. Luz y sol, con ensayos de Luis Ortiz Macedo, quien lo sitúa en la cúpula de nuestros paisajistas, al lado de otros dos grandes amantes de nuestros volcanes: José María Velasco y Gerardo Murillo "Dr. Atl". En 2008 Aldama Fine Art presentó una muestra de su pintura bajo el título El pasisaje y los volcanes de México.
Después de una trayectoria de más de cincuenta años Almela trabaja sin cesar gozando de su plena madurez como artista, siempre tras la perfección en su técnica y acompañado de su eterna obsesión por la luz.